lunes, 14 de febrero de 2011

Gary Moore Ha Muerto



Hace sólo unos días se encontró en un hotel de Estepona en Málaga el cuerpo ya sin vida de uno de los guitarristas de rock más reconocidos en los últimos tiempos. Fue el pasado domingo 6 de febrero y aún se desconocen las causas de la muerte, aunque todo apunta a que fue por causas naturales mientras dormía.

El irlandés Gary Moore tenía 58 años y tras de sí una larga carrera como músico de estudio e integrante de la banda de hard rock Thin Lizzy. Se empapó con total virtuosidad del blues que le llegaba desde el otro lado del Atlántico, pero no sería hasta 1990 cuando Moore encontró en ese sonido el motivo fundamental de sus composiciones hasta el día de su muerte.

Gary tuvo un momento irrepetible cuando su disco Still Got The Blues (For You) (1990) conquistó sin reparos las listas de éxitos de medio mundo. Este guitarrista tenía la fuerza y energía del mejor rock que practicó durante años y la sensibilidad sobradamente necesaria para practicar riff de guitarra ciertamente emocionantes.

Así giró por medio mundo con su reencontrado estilo que practicó desde siempre pero jamás exteriorizó. Cuenta la leyenda que en los ensayos previos de un concierto y ya en el camerino Moore calentaba dedos y de forma inopinada éstos terminaron rezumando el mejor blues clásico del que siempre estuvo enamorado y por circunstancias nunca grabó.

Todo su blues con aroma rock ahora quedó aparcado de los escenarios para siempre. Sin Gary Moore en ellos se echará en falta un poco más el sabor del blues, cada vez más escaso en pleno siglo XXI. Aún así nos quedará el recuerdo y sus muchas grabaciones decididamente ya inolvidables. Hasta siempre Gary.


viernes, 11 de febrero de 2011

Aṣa, Sonido Racial


Con solo teclear un poco en los buscadores habituales podemos ubicar con toda sencillez el lugar que Nigeria ocupa en los mapas geográficos o políticos. Y si ya quieres curiosear un poco más advertirás como el crisol de etnias se conjuga con una tensa relación no resuelta entre las dos religiones dominantes, el islamismo y el cristianismo.

En este ambiente bajo el intenso calor africano se desarrolló la juventud de Aṣa, que nacida en París pasó toda su juventud en el sur de Nigeria, la patria de sus padres, empapándose de los sonidos autóctonos del lugar. La música de Erykah Badu, D'Angelo y sin hacer ascos a los discos que su padre llevaba a casa de Marvin Gaye, Aretha Franklin, Lauryn Hill o Bob Marley.

Al cabo de 20 años vuelve de nuevo a su país de nacimiento, Francia, para empezar a dar forma a toda esa amalgama de vibraciones musicales que finalmente la han conducido a realizar un soul moderno de toques sesenteros sin despreciar el jazz y toda la magia étnica que lleva impresa en su alma libre, es decir, Aṣa (pronunciado Asha) en el dialecto Yoruba.



Tras una etapa como corista en varios proyectos y después como solista dándose a conocer a base de patear la carretera de actuación en actuación, nace su primer disco en 2007, Asa; dos años después un directo grabado en París, Live In Paris; y el tercero publicado hace un par de meses.

Beautiful Imperfection (2010) tiene soul y arreglos de cuerda que le dan empaque y sobre todo la tonalidad vocal inconfundible de esta cantautora que la hace original. Aprovechando el empuje de Amy Whinehouse o Duffy, Bukola Elemide (1982) que es el nombre real de Aṣa, ofrece algo más. Prontitud y emoción.

Te la recomiendo. Estaremos pendientes de ella en adelante.


jueves, 10 de febrero de 2011

Cazando Fantasmas. Ray Parker, Jr.



Siempre he considerado injusto reducir la carrera profesional de solistas o grupos a un solo éxito. Probablemente brillaron como nunca antes ni después en listas de ventas con la canción de turno que tocaba según la moda del momento. Pero me niego a eso. Lo más conocido no es necesariamente lo mejor.

Y todo ello sin perjuicio de que existan canciones que marcaran una época garantizando tanto su supervivencia como la del autor y/o intérprete al crear estilo y entrando a formar parte de la historia de la música con letras doradas.

En los primeros años ochenta el director de cine y actor Dan Aykroyd, que tiempo atrás había creado la banda de blues The Blues Brothers a raíz del programa de tv yanqui Saturday Night Live, formó pareja en la gran pantalla con el actor Bill Murray para el cine comercial con Ghostbusters (1983).

La canción estrella de la película estuvo 2 semanas como nº1 en listas de R&B y otras tres más en las de estilo pop un año después. Ghostbusters es una canción resultona, comercial, que elevó a los altares de la púrpura a su autor Ray Parker, Jr.

Pero Ray no era un recién llegado proveniente de Detroit. Atesoraba una dilatada carrera como guitarrista, compositor y productor. Fue músico de estudio para los archiconocidos Holland-Dozier-Holland que tanto color dieron a los éxitos de Motown con su peculiar soul en grupos como The Supremes de Diana Ross.

Pero es que se codeó con los mejores. Por ejemplo The Temptations, Gladys Kinght & The Pips y el mismo Stevie Wonder que por aquellos años ya era muy influyente. Subió incluso con él al escenario a interpretar Superstition. Fue en 1972 en un tour que Wonder realizaba junto a los Rolling Stones.

Ha compuesto para Chaka Khan, Barry White, Cheryl Lynn, Deniece Williams y Diana Ross. Y a finales de los 70, sobre 1978, grabó su propio disco desarrollando un bonito R&B de toques funky con un grupo de acompañamiento llamado Raydio.

El último se publicó en 1981 y se llamó A Woman Needs Love figurando Ray Parker, Jr. como estrella única y pasando a segundo plano la banda. En él se incluye un atractivo medio-tiempo que fue nº1 en listas R&B en ese mismo año, concretamente la canción central del álbum, A Woman Needs Love (Just Like You Do), entre un total de 8 baladas funk. Disfrútala, te va a gustar.






lunes, 7 de febrero de 2011

Biceps "Muñeco de Ficción"




Yace casi como en el sueño de los justos este vinilo en formato single en mi discoteca, arrumbado como si ya el tiempo se hubiera olvidado de otros años en que giró victorioso e incansablemente en el plato giradiscos.

El dúo Biceps tuvo una historia muy breve. Su música estaba directamente basada en la explosión techno que a mediados de los ochenta se desarrollaba en plena movida madrileña sin embargo.

No había un sólo instrumento. Sólo el frío teclado pero cálido al tacto que generaba en ocasiones sonidos ampulosos pero bien construidos. Platino, Azul y Negro fueron algunos de los grupos que lo desarrollaron como eje de sus composiciones.

Formado por Antonio García Cortés y José Luis Ortega que además se encargaban de la composición, estaban producidos por Miguel Ángel Arenas que años después haría la misma labor con Alejandro Sanz.

Su techno-pop fue flor de un día. Llegaron en 1985 y unos meses después del rutilante éxito de su principal canción Muñeco de Ficción que llenó las efe emes de todo el país, pistas de baile y programas de televisión, desaparecieron para siempre.

Sólo nos queda un EP y un único álbum llamado Vampiresa, ambos encabezados por su único éxito, el citado Muñeco de Ficción. Siquiera hay detalles, accesibles al menos, que nos aclaren sus orígenes, si continuaron trabajando en el medio como compositores o abandonaron la música.

Jamás sabremos qué hubiera ocurrido con le evolución de su sonido, si habrían sido capaces de sobrevivir al colapso del sintetizador.



viernes, 4 de febrero de 2011

El Ritmo de la Calle




Érase una vez un grupo de cuatro músicos británicos que se apresuraron a dar forma a un concepto musical novedoso. Notas simples, divertidas, con poco más que la base pop que ellos mismos impulsaron a uno y otro confín con un poco de descaro, juventud y ganas de divertirse.

Dicho así pareciera que hablamos de los afortunadamente inevitables The Beatles. Pero no, mire usted. La descripción puede encajar perfectamente con otros cuatro músicos, de simple instrumentación, aunque éstos completamente desenchufados, y con las mismas ganas de divertirse haciendo música sin complejos, sencilla pero muy efectiva.

Se llamaban Street Boys. Solían hacer pasacalles por la ciudad de París, arremolinando en torno suyo a cientos de curiosos sorprendidos por la facilidad pop al combinar el contrabajo, clarinete, acordeón y guitarra. Canciones frescas que contagiaron Europa en el verano de 1981.

Alguien les propuso grabar y así nació en aquel año el álbum Street Boys con toda la magia de la sencillez y espontaneidad. Imagínate esos instrumentos en directo contagiando la alegría a un público entregado sin esperar ningún virtuosismo, porque ciertamente no lo había, sólo el firme propósito de pasarlo bien, sin más.

No creas pero a veces el exceso de watios y parafernalia termina creando un monstruo de barro que expele ruido más que otro acorde medianamente legible, un muro sónico difícilmente digerible.

Curiosamente tuvieron una acogida excepcional en España. Aquí se les seguía con verdadero interés. Lástima que su vida fuera tan efímera como intensos los dos años en que enamoraban por su naturalidad. Grabaron sólo dos discos. El primero es el que funcionó. El segundo, Street Boys II, ya no fue igual. De repente un día amaneció y ya no estaban.

Ambos discos son incunables, no hay manera de encontrarlos y ni siquiera sé si llegaron a editarse en formato cd. Por fortuna sí que guardo la edición en vinilo, pero... ¡sorpresa!... en Youtube he podido localizar uno de sus cortes abanderados, Some Folks del primer álbum.




¿Neil Diamond En España?




Incombustible la estrella americana Neil Diamond nos está sorprendiendo en los últimos tiempos. Su reactivación a base de naturalidad e inmediatez sonora de la mano del productor Rick Rubin le han devuelto a sus mejores años de éxito internacional en lugares puntuales a los que prometió ir en gira de conciertos y jamás lo hizo. España es uno de esos sitios.

Hace unas semanas se rumoreó que el programa de la Cuatro que dirige y presenta Pablo Motos, El Hormiguero, había barajado la posibilidad de invitarle. Los telediarios de cadenas como Antena 3 han emitido promociones de su último disco Dreams. Las estaciones de radio se prodigan en realizar especiales en torno a su figura como cantante y compositor en los últimos cuarenta años, en ocasiones menciones que siquiera hasta hace sólo unos pocos años eran impensables.

Lo curioso es que Neil Diamond nunca ha gozado de muy buena prensa en nuestro país en el que arrasó en listas de éxitos con canciones como Song Sung Blue o America. Sin embargo ahora está presente en prensa, radio y televisión con elogios varios y todos en dirección a su buen momento actual.

Para asombro de sus seguidores que conocen al detalle sus años de trabajo incansable no se hace mención en que aunque efectivamente su producción discográfica descendió en los últimos años y las ventas de sus álbumes, aún registrando discos de oro, no llegaban a la importancia de sus años mejores, Neil Diamond no dejó de girar en concierto no sólo en EE.UU. donde agota la venta de entradas, sino también en Europa y Australia.

Aunque detractores no le siguen faltando. José Ramón Pardo, José María Íñigo o Julián Ruiz que no han dudado en calificarlo en términos poco acogedores sin duda heredados de un pasado en que la estrella escurrió sus invitaciones a programas líderes por entonces en la parrilla de tve, caso de Íñigo, o también de José Ramón Pardo que piensa perdió su carisma cuando dejó de fabricar canciones sencillas de éxito inmediato.

Afortunadamente Diamond es mucho más que todo eso. Al margen del carácter recio y algo extravagante que este autor exhibió otrora, existe un compositor de talla, de voz elegante y gran atractivo mediático, que eso es importante hoy día, y sobre todo una extrema sensibilidad en la interpretación. En su último disco prescinde de parafernalias y a sus setenta años luce una voz tratada sabiamente por el tiempo en matices nuevos que descubren una y otra vez la calidad del autodidacta de Brooklyn.

A continuación os dejo uno de esos especiales a los que hacía mención. El programa "La Madeja" de rtve realizó un especial sobre Diamond el pasado diciembre de 2010:


Hoy vamos a enredar en nuestra madeja a un hombre totalmente excesivo, un tipo que desafía todos los números en cuestión de cifras de ventas, canciones compuestas, versiones acreditadas por otros artistas, premios conseguidos o aforo de sus conciertos. Un tipo al que en su país natal, Estados Unidos, se le ama o se le odia, siempre en grado superlativo y sin medias tintas: Mr. Neil Diamond.